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jueves, 27 de mayo de 2010

Julia Martínez


Estos son los textos con los que Julia nos regaló el viernes pasado en Graus. Son otra muestra de su buen hacer, de la delicadeza pero también de la fuerza con la que siente, presiente y enfrenta la realidad en la que se mueve, tan próxima a la nuestra y, por eso, sus poemas más que llegarnos: nos alcanzan. Enhorabuena, Julia.


Missing


Por la noche el wiski, y por el día el Sol.
Y a veces amo la luna. Y a veces te amo a tí.
Y a veces estoy sedienta, y en otras te dejo escapar.


Y tú... ¿En qué crees tú?
Cuando levanto la vista, y me estás mirando.
Y tu sombra nocturna, tu mirada nublada,
se ciernen sobre mí.
Y puedo sentir el frío que te acongoja. Y que es el mío.
Y puedo sentir, cuando te miro, que mi corazón palpita.
Otras veces es de día, y mi corazón latiendo también.
Tal vez madura la duda...

Hoy solo pasan los días, y te veo ir y venir.


Y mi deseo ansioso, que me trago y me callo, se me atraganta. Derramándose un mudo y largo dolor y nada, que cubren toda esta maraña y compleja vida de rostros que me miran, y que sienten:
mundos con forma de cuerpo que caminan, juegan a vestir y desvestirse, a comprar y dejar comprarse, a ganar, a perder, a ser humanos,
escondiendo y olvidando que en su interior todo es grande. Más grande que cualquier juego de edificios y construcciones que imitan una ciudad.
Olvidando que horizontes no existen más que en su mente de ser humano.
Donde "libertad" no duele, ni suena a radicalismo.
Donde una sonrisa no se teme, ni un abrazo se padece,
por culpa del wiski por la noche, y por el día el Sol.
Que alumbra cada rincón. Y da lugar a sombras,
para asegurarnos de que existe.
Donde Amor no es Blando, ni cursi; y se siente, y no se dice.
Donde no hacen falta palabras, que limitan y señalan sentimientos, y entonan una connotación equivocada.
Ahí. Ahí quiero encontrarte.
Y que me mires mañana recordando todo aquello.
Desapegados del miedo.
Convirtiéndolo en "libertad, amor e igualdad"
Y que tú, no se diferencie de yo.
Y ojalá sonrías. Tiernamente.
Y ojalá entonces, la vida pueda ser vida.
Y no un juego de otros que nos quieren manejar, y nos dejamos llevar.


No hay secretos, solo abre los ojos




Lucha permanente con el Rojo



Rojos… los besos que te dejaba marcados por el cuerpo.

Rojas… tus mejillas cuando te decía que te quiero.

Rojos… tus ojos cuando te dije que me marchaba.

Roja era la luz que nos iluminaba, la primera vez que dormiste en casa.

Roja es la vela que te recuerda y rojo el olor que desprende.

Rojo es el color del amor.

Roja es mi ira, cuando ahora, me huyes.

Rojas eran las tardes después de un día contigo.

Rojo, es un color que te sienta bien.

También tu mirada es de un rojo profundo, y eso es algo que me fascina; cuando en tu pupila verde consigo atisbar ese fuego tuyo que se aviva poco a poco, cosa que ignoras, y me quema por dentro.

Que baila al son del viento y se enreda entre mi pelo rojo, buscando el mío.

Rojas son las marcas que se me quedan en las manos y en la piel cuando te intento arrancar del cuerpo.

Rojo es mi dolor, y roja mi sangre, en la que gota a gota puedo verlo,

Y todo más claro, menos real.

Rojo es un color prohibido.

Pero es solo tuyo y mío.





Ocaso



Acaso yo, sea un beso que dar algún día..

Acaso yo, sea un deseo prohibido.

Acaso un recuerdo.

Acaso un silencio.

Acaso una sombra.



Acaso sea, si es que soy...

Quizás un sueño olvidado de alguien que despertó.

Quizás un cuento remoto sin acabar.

Quizás el aroma efímero de una Ninfa.

El susurro de una hoja que cae en otoño.

Quizás el suspiro de quien ama, rotundo y sediento.

O un Abril mojado, que tirita en invierno...



Acaso yo sea, si es que soy.
Y acaso tú seas.



Si no más que un reflejo de lo que creo que soy, cuando me miro en los ojos de la gente.
Pero no desde los ojos de la gente..






Canción



Perdón, por las noches en vela

Que pasé pintando en mi mundo otra dimensión.

Por los días sin sol en los que decidí diluirme en las sombras y el dolor

De los que transformaron mi vida en un juego

Privándome de su control

E intentaron hacernos creer que este mundo de un par nunca podrá ir mejor.


Y yo… como un pez en su jaula he buscado caerme en un pozo sin fondo de amor.

Que aunque parezca estrecho, el suelo está lejos

Y amando se vive mejor.

Sin tener que pagar por mirar como matan las horas de mi libertad,

Y derrochan los sueños que fueron bordando reflejos de luz interior.


Y tú… solo quieres que pida perdón.

Perdón… por quererme negar al control.

Perdón. Por gritarle a este mundo que no.

Que no, que no hay porque vivir con temor.

Temor que difundieron por propio interés.

Control, invisible cadena a tus pies.


Perdón…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

:) Muchas gracias ! :)


Cloe ;)

Carlos Bozalongo dijo...

Comparto plenamente tu opinión, Ricardo. Magníficos los poemas de Julia.

 
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